Según un estudio de la Universidad de Harvard mentimos más por la tarde a causa del sueño y el cansancio que sentimos en la segunda parte del día. Yo conozco a unos cuantos que mienten mañana, tarde y noche, días laborables y días festivos.Tal vez me han mentido más por la tarde porque es cuando más a menudo nos hemos reunido.Son mentirosos compulsivos que mienten por despertar admiración o envidia, por aparentar lo que no son, por ocultar lo que no les conviene que se conozca y por otros intereses personales. Crean una realidad paralela, un círculo vicioso repleto de engaños del que no quieren salir. Mienten sobre todo a familiares y amigos sin importarles que hayas vivido con ellos lo que cuentan de otra manera. Creen que no tienes memoria o que eres fácil de manipular, que son más inteligentes que tú. Por otro lado, existen tantos motivos para mentir que es imposible no soltar algunas mentiras a lo largo del día. Según otro estudio, mentimos entre 10 y 200 veces diarias. Sólo percibimos el 54% de las mentiras. Los miembros de un matrimonio se mienten una de cada diez interacciones. La mentira forma parte de la naturaleza humana, nos mentimos incluso a nosotros mismos. Muchas veces mentimos o callamos la verdad para protegernos. Hay que sospechar del que afirma que siempre va por con la verdad por delante, no dice que también va con la mentira por detrás.