El primer caso se registró el jueves pasado con una bebé de seis meses que falleció de un paro cardiorrespiratorio a las 2:45 de la madrugada. Según Dinalith Quintero, madre de la menor, la pequeña ingresó con vómito y después de varios procedimientos para salvarle la vida finalmente falleció.
Lo grave del caso es que según el testimonio entregado por la madre y por la subgerencia científica del Hospital de Bosa, todo indica que hubo negligencia por parte de la EPS Humana Vivir, a la que estaba afiliada la niña.
«Nos dijeron que teníamos que trasladarla a otro hospital, pero en ninguno la querían recibir porque Humana Vivir no les había pagado», aseguró la mujer, quien agregó que a las ocho de la mañana de ese día lograron conseguir un cupo en el Hospital de Kennedy, pero no pudieron realizar el traslado a tiempo «porque el servicio de ambulancia de la EPS llegó cuando la bebé ya estaba muerta».
La familia de la menor responsabilizó de la muerte a la EPS Humana Vivir y pidió que se haga justicia para que este tipo de tragedias no se repitan.
Por su parte, Johana Ortiz Cárdenas, subgerente científica del Hospital de Bosa, reportó que el martes, a las 10:55 de la noche, otro bebé, también de seis meses, había llegado a esa institución sin signos vitales. Al parecer sufrió también un paro cardiorrespiratorio.
Ricardo Cañón, personero de Bogotá, anunció la apertura de indagaciones preliminares para establecer lo sucedido en las dos muertes, mientras que la Secretaría Distrital de Salud ya tiene en su poder la historia clínica de la bebé y otros documentos sobre la atención prestada a la menor.
REDACCIÓN BOGOTÁ