¿Ha emergido de las aguas el «Lobo Gris»?

Jim Hansson, rubio, 39 años, es un arqueólogo marino sueco que trabaja, desde hace seis años, en el Museo Marítimo de Estocolmo (Sjöhistoriska). El pasado domingo 24 de marzo salió a dar un paseo con su novia por el frente marítimo de la ciudad con la intención de echar un vistazo a su barco, amarrado al muelle. El termómetro rondaba los cero grados, pero el día estaba despejado. «Cuando lo vi me quedé estupefacto y realmente sorprendido», comenta Jim Hansson a Historia National Geographic. El inusual nivel del agua, más bajo de lo normal, había dejado al descubierto los restos de un naufragio. «Era un barco enorme y en un buen estado de conservación. Su aspecto voluminoso me sugirió que podía tratarse de un antiguo barco de guerra», indica. «Sabíamos por un mapa de 1736 que en algún lugar de la zona se ocultaban los restos de un naufragio y que al menos una parte de ellos emergió en 1946, pero no sabíamos si aún se conservarían», explica Jim Hansson. «Hace años se localizaron unos postes de madera, junto a los restos del naufragio, que formaban parte de un puente que se construyó entre 1639 y 1640», observa. «Hasta ahora han aparecido los restos de cinco naufragios, probablemente se hundieron a propósito para ser utilizados como fundamentos en la construcción del puente», añade.