BODA

Mi hijo se casa en el Ayuntamiento de Huesca. Ceremonia celebrada por la alcaldesa, prima de la novia. Es una boda atípica, aunque cada vez será menos atípica esta clase de bodas. Boda con la asistencia de su hija de 28 meses, de nombre Jara. Está muy bien que a la boda de los padres asistan los hijos. Así la fiesta es completa. Siempre se ha dicho que los hijos son el fruto del matrimonio. Lo son en los matrimonios típicos o convencionales. En el presente caso, yo diría que el matrimonio es fruto de la hija que tuvieron. Acaso sería el fruto anticipado del matrimonio. Jara, como fruto, es maravillosa. Como razón para casarse, también. Si antes nos casábamos para tener hijos, ahora se casan porque los han tenido. Son matrimonios más inteligente que los de antes. Los contrayentes se ponen a prueba previamente e incluso ensayan ser padres. En todo caso, Jara es la mejor razón para formalizar una relación.