entonces claramente


como quien apura y pega un salto, llega detrás del otro yo, del cielo

desconoce y tiembla

y espera volver

a eso que era

o decía

vida

saberes

 desatinos

y dura en ese exilio

entre todos

conversando

riendo

y adentro de sí mismo

-hay un sí mismo-

destruye la promesa

 mezcla los deseos

porque ya

claramente

y ni siquiera

no.