se toman vacaciones de sí mismos
se exilian del dolor
de alguna esencia
se sienten
turistas
pioneros
se vuelven extraños
prefieren los idiomas
saludarse
y un día sin por qué
miran más lejos
y deben pagar las estadías
consultan el mapa
hablan al guía
y todo queda lejos
y ya no saben
prenden la luz en los hoteles
llaman por teléfono
preguntan
por ese
que una vez
tan decidido y fresco
salió tras los carteles
las pavadas
la nada conduce los remisses
el tren es muy seguro y ya no sale
perduran mirando las ciudades
de un viejo país
donde el idiota vaga
feliz
de novedades.