{“Los cuadros modernos son como las mujeres hermosas. Si tratas de entenderlos, no los gozarás nunca”}. Freddy Mercury
{{1. CIELO BLANCO ESTRELLAS NEGRAS}}
Ahora, llueve. Y estoy dentro. {(Goteras, venid a mí)}.
{{2. ESQUIZOFRENIA DARWINIANA}}
Ahora, las veo deslizarse –orondas- sobre los muros. {(Las babosas son orgullosas)}.
{{3. HACIA EL FINAL… }}
Ahora, puede ser cierto: finalmente, a la vejez se llega con la madurez de la sabiduría o la necedad del sabelotodo…
{{4. HORIZONTE EXTRAVIADO}}
Ahora, cruzo la dimensión desconocida. {(Cielo y mar. Mar y cielo)}. Y comienzo a ser eterno… Pero sólo al cabo de ese horizonte extraviado por una estrenada inocencia.
{{5. NIÑOS DEL FUTURO}}
Ahora, los veo allí, petrificados, y tiemblo. Una hilera de niños de 8 años frente a juegos multimedia… (¿Dónde estarán sentados cuando tengan 50 años?).
{{6. UNIDADES PARENTALES}}
Ahora me he dado cuenta que, Bill Gates, es el verdadero padre de “mi” hijo… {(Todavía no he podido despegarlo de la computadora. Usaré un escalpelo más grande)}.
{{7. LUNA DE HIELO}}
Ahora sé de dónde ha venido. De detrás del lado oscuro de su rostro; allí, donde la luna y sus cráteres son de hielo… {(Pero el hombre de la luna tiene miedo de nosotros)}.
{{8. CIUDAD DEL AGUA}}
Ahora, he quedado solo frente a la laguna vespertina. {(Sus columnas romanas, ¡de oro!, me conmueven)}. Mi barca, inmóvil, ni siquiera suspira. Pero yo sé que me he fugado en el tiempo, rodando por las playas de la Ciudad del Agua.
{{9. TRAVESURA}}
Ahora, debo escapar antes de asfixiarme. {(O el día en que mi sobrino Ignacio, desinfló la casa abriendo la llave general del gas…)}. Aúlla una sirena, pero no puede detener la macabra explosión que desintegra mi todo.
{{10. TESTICULUM VITAE}}
Ahora comprendo que, como dice el trovador, {“cuando un amigo se va, queda un espacio vacío, que no lo puede llenar la llegada de otro amigo”}. De lo contrario: una buena, antiséptica prótesis testicular anticancerígena y célibe, ocupará su lugar de ciego semental.
{{11. VOCES}}
Ahora, escuché voces en la profundidad de mi alma. Escuché que Alguien decía a alguien: {“La humildad es a la reflexión sensata, lo que la fidelidad al amor verdadero”}. Después, un silencio contemplador arrebató el tiempo y el espacio, y la levedad de Ser me invadió del Todo.
{{12. LA DECISIÓN}}
Ahora puedo hacerlo, dijo. Y pensó: {“Libérate; deja al hombre todas las preguntas y, a Dios, todas las respuestas”}. Entonces, vulnerando el carril derecho por donde transitaba, viró a la izquierda abruptamente, y -sin mirar por el espejo retrovisor- … cambió el destino del Universo.
{{13. SENTENCIAS}}
Ahora él preguntó, y Él respondió: amigo, en un mundo descreído donde todo es relativo, y nadie es profeta en su tierra, animado por el Espíritu de la Verdad Absoluta, me animo a sentenciar: {«Si el Amor no es fuente y esencia de la Compasión, ésta puede tornar en Complicidad; así como el acto de Justicia, carente de Misericordia, resultar Venganza. De igual modo, la Sinceridad prueba y templa a la Amistad, como el fuego al Acero”}.
{{14. TEOMIOPÍA}}
{A imagen y semejanza}.
Ahora entiendo: si Dios no fuera lo que Es, Todo en Todos, necesitaría –tal vez- de un par de anteojos ocular y abismalmente potente para auscultar la diminuta mota de polvo de estrellas, aunque inteligente, libre y voluntariosa, de una singular especie llamada Hombre…, tras la inabarcable espesura –inconmensurable, global y eternamente vieja- del Universo creado por Él, todopoderoso, omnisciente y omnipresente donde habita –impávida y suplicante- su gemela expresión física.
{{15. VUELO ERRANTE}}
Para Ellos, amados hijos pródigos; porque no hay lugar neutral para el diálogo fraterno sino hay guerra: tan solo Amor, y Perdón y Misericordia; tan sólo la Casa del Padre-Madre {(Templo de nacimiento, crianza y reconocimiento)}; tan sólo el Santuario de un hombre y una mujer bendecidos por Dios, Supremo Bien, y unidos en una sola carne esperando -con dolido aunque esperanzado afecto- sus regresos, en humildad de espíritu y razón…
Entonces pienso, y digo y escribo:
Ahora, si no puedo guiar o detener tu vuelo errante, hijo mío, quizás pueda -más tarde- cerrar las pérfidas heridas que se abrirán en tu alma, cuando golpees la dura cerviz de la soberbia contra el muro impiadoso de una equívoca existencia…
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ADRIÁN N. ESCUDERO – Santa Fe (Argentina), 30-09-09 (San Jerónimo – Patrono de mi Ciudad santafesina) – Estos micorrelatos antologados integran, esencialmente, el Libro ·Apocalipsis Bang y Otras Historias para un Semáforo» (Inédito. Colección de Relatos y Microrrelatos. La Botica del Autor. Santa Fe-Argentina, 2006-2009.-}}