LOS SABIDOS LUGARES
La figura tumbada como el sueño,y en tan grato abandono sin imágenespara representarme a Dios,la intención de la rosay la delicia que otros reconocen,señalándome así, o bien paseando,me digo en el recuerdo y la costumbre,siempre entregado a parecidos cielos.
Ámbitos de reposo he conocido,y sin tener en cuenta los templos, los deberes,las vivas construcciones del cariñoy el fuego dispendioso de los pechos,yo andaba demorando el porvenir.
Persona, en fin, de júbilos menores,pido al acaso los ocultos nombresy la avaricia del amor, el mododel árbol que se expresa con dulzura,y las manos que mezcanmi retirada sombra.
En la noche absoluta demoraba,y sin el peso de victoria alguna,me vieron un extraño de la dichay fue halago del alma ese abandono.Era grato quedarse o ir despacio…
Tras la festiva voz, ruinoso el pechoy apagado el anhelo. Digo ahoraque no fui el laborioso de mi empresapor no reconocerme en tiempo y luces.Junto a las claras dignidades, burla,eso que en mí no es ángel ascendía.
Compañero: perdona lo que faltade espectáculo y fe . No distinguíami gesto de lo que es consentimiento,y estábame las horas apartadode la rosa que nace entre batallas,sin preguntas y vuelto hacia la sombra,para invocar el mundo ya en retraso…
El azar trabaja por ese hombrecuya seña de luz perdió sin pena.Mano para ofrecer,cansada boca,llama a su descripción pocos secretos.(La soledad fue tradición suave,y es bueno convocarla a mi homenaje).
En un mirado mundo me recobro.La calle acostumbrada, los sabidos lugares y sus tiernas alusionescontinuación me ofrecen, gusto de horas.Yo en mi estrella, en mi lecho, en mi tabaco.Y el corazón, señor de la miseria.
de {Conocimiento de la noche} (1937) según la versión que aparece en {Mastronardi – Obra Completa – Tomo 1 -} Ediciones Universidad Nacional de Litoral – 2010

