Selección de poemas de Lisandro González

DE REFILÓN

En el velorio de la tarde

cae una rodaja, se corta un péndulo.

Alguien

en el último espejo

escribe. Tersos baldíos.

Todo sucede

en el pequeño tamaño de las horas.

Hasta brotan cigarrillos

en rosas de cobre.

Umbrales alambrando

otras memorias.

Y un tango. Colgado

de una pieza con aliento a polvo.

Y el cielo, que deja de lado

algunas nubes.

(De “Esta música abanica cualquier corazón”)

SEDUCCIÓN

Rosario abre su escote:

lo recibe una cantera

donde los parroquianos

pulen diamantes

en las cervezas.

Esta ciudad no es fácil:

las memorias

aparecen

en los pocillos mal lavados,

en los cabellos de un río.

(De “Esta música abanica cualquier corazón”)

LARGO MOMENTO

El Quijote

cubierto

por trenzas de humo.

La osamenta del monte

acude como el llanto,

sobre el borde de la soledad.

Alguien quiere partir,

partir toda su pena.

Pero asoma el camino

y Sancho no aparece.

(De “Esta música abanica cualquier corazón”)

EN MEMORIA

Se ha muerto Escocia

de frío.

Sobre la sombra de elefantes

yace, un charco

jamás

tan poco natal.

Muerta Escocia, muertos

sus elefantes oscuros,

se pueden retirar

1 a 1

los recuerdos

de sus mandarinas negras.

(De “Esta música abanica cualquier corazón”)

DIFÍCIL DETENER EL DÍA

Atardecía.

Como otras veces,

como demasiadas veces.

Nada parecía poder detener

este sol.

Ya sólo resta

un ciego sonido de lumbres.

La boca del cielo

se cierra

y solo, un rastrojo de las sombras.

El encrespado batido de luces

se pierde

en un atardecer violeta.

Esta música

abanica

cualquier corazón.

(De “Esta música abanica cualquier corazón”)

ÍCARO

Estrangulás el balcón

con sus propios

b a r r o t e s

pero esperás

para volar

los días nublados.

(De “Leña del árbol erguido”)

NEBLINA

Aprendiz de estrellas

te embriagás

con el alcohol espumoso

abundante en las mañanas frías

hasta que el bisturí del sol

quiebra tu copa.

(De “Leña del árbol erguido”)

CANCIÓN SEDOSA

Las estrellas nunca muestran su soledad

de años luz

y hoy es una de esas noches

suficiente para la compasión.

La apariencia vuelve las cosas tangibles.

(De “Leña del árbol erguido”)

POETI-K

El poeta

presencia el mar

“Acabo de encender

el arte

pero el agua del mar

se cansa de mis versos

y quiere una garganta

-además,

cada mar

tiene su ritmo

y no soy

tan brillante.”

El poeta

y el mar

se despiden

y vuelven

a cotidianos asuntos.

(De “Leña del árbol erguido”)

DEGRADACIÓN

La luna se arqueaba

cuando le tocábamos la punta.

Su movimiento

era éxtasis, locura.

Pero un día

no dejó que la volviéramos a tocar.

Ahora la luna,

estrellas

son simples elementos decorativos.

(De “Leña del árbol erguido”)

HOBBIES DE HOTEL
(sección del libro de igual título)

“and the only sign of life is the ticking of the pen”

Marillion, Hobbies de Hotel

I

el dardo

da al centro de la noche

bola blanca sobre bola negra

un papel se quema

y el cigarrillo es la metáfora

hay partes de la ciudad

donde el agua del tiempo

pesa diferente

II

era la flor que tomaste

con delicados dedos

de este infierno

un olor previsible, tal vez

demasiadas veces

mal vendido

pero no importó,

suficiente el amor

que acaricia tus pies descalzos

y se deshace en venidera primavera

III

ojos de piedad,

piedras resplandecientes

para el peregrino

que aún no puede salir

del hotel

IV

las estrellas de carne

se cuelan por las rejillas

del cielo

nada sencillo

discutir sobre el sexo de la noche

cuando los animales hambrientos

rodean el hotel

POEMA

un chico

confunde a

poe con

conan doyle

pues ha visto

a holmes

caminar con un mono

pretexto suficiente

para

más tarde

escribir cosas

que disgustarán

a edgar,

arthur,

sherlock

pero que el mono

tal vez lea

con gusto

(De “Hobbies de hotel”)

EL GUSTO VERDADERO

dejás la estación

en paz con las musas

el chocolate

que has comido

ha sido

toda tu obra de arte

galatea entonces

que patalee

(De “Hobbies de hotel”)

COMPASIÓN

cuando el viaje aturde

el alba/ crepúsculo

se compadecen

y escriben ellos algo

sobre esos seres

que tan simpáticamente

balbucean algo

(De “Hobbies de hotel”)

OTRA DE NARCISO

lo bello se contempla

a sí mismo y muere

¿la vida, entonces

elegirá cosas más sencillas,

tendrá su particular

visión de lo bello?

(De “Hobbies de hotel”)

CROMÁTICO SOMBRÍO

(textos inéditos)

EL OSCURECERSE DE DOS SOMBRAS

bajo la sombra dichosa

que los cuerpos cosechan en la noche

salen a tolerar

la luz de la mañana de olivos

el olor de las panaderías

decora la levedad de la gente

de las horas primeras

se han besado

y de esas bocas se aferran

para soportar

la melancolía futura,

mezclada en las nubes

de las próximas lluvias

LA SOMBRA DE UNA SOMBRA

la casa parecía ansiosa:

nos esperaba a los dos

y no a este ramillete

de huesos

por el que vengo dándome a conocer

han pasado varias semanas

desde que tus ojos

cerraron la casa nuestra

y la dulzura del sueño cotidiano

para dar paso a la vida

espalda

contra

espalda

y

distancia, olvido,

dolor, etc.

hoy he venido a esparcir

algo de ese dolor en esta luz ingenua

que habíamos dejado prendida

en el suelo

montones de papeles

que juntos hubiéramos llevado al día

ramas muertas de árboles vecinos

sobre el techo,

el polvo del desconcierto y la ausencia

-en ese rincón

la biblioteca con la piel

reseca de mis libros-

los fantasmas de la casa

se chocan con los que vengo cobijando

y juntos, ellos, yo, todos lloramos

la carne muerta del amor

la casa no entiende:

¿quién es este hombre abatido

en la desmesura de lo roto?

afuera, el mismo sol

de los cementerios,

lo cubre todo y se regodea

en una casa

con un hombre solo

LA SOMBRA DEL RECUERDO

“Y poco a poco fue desenvolviéndose/ la hebra fatal…” (L. Lugones)

él encuentra

en un libro que ella alguna vez le ha prestado

un viejo pasaje de colectivo

imagina los motivos del viaje,

su rostro y sus ojos grises

al regresar,

el momento de llegar

a retiro, y todo eso

la hora de compra y la de partida

dejan un espacio

de una media hora

donde él la piensa

fumando unos de esos cigarrillos

con que languidecer

y languidece

pero entonces su mente

pone en la pantalla

algún regreso propio de retiro

el colectivo doblando,

el dibujo de mujica,

y la cinta de la melancolía

desenrollándose

EL ENSOMBRECERSE DE DOS OSCURIDADES

él intenta besarla

en los espacios vacíos de la noche

para aferrar lo más posible ese cuerpo

que la vida está malvendiendo al

pasado

cree él que su amor frugal pesa más

pero no puede saber

de sus ojos más que la parte

verde y blanca que lo mira piadoso

y poco o nada sobre la parte blanca y sangre

donde ella cosecha el silencio

mientras tanto,

los peces del mundo

mordisquean la luna mutilada en el agua

y siguen su camino

EL REFLEJO DE DOS SOMBRAS

ya es la hora

en que dan vuelta las sillas

y sacuden los manteles

hemos pagado,

hemos dejado la propina

y saludado al cheff

afuera

el viento del océano

el frío del verano

divide los caminos

y se avecinan

las lluvias próximas