Mi carne, más dispersa, se conforma
buscando, bajo el hueso, tu recuerdo,
mi olfato guarda el ersatz del perfume
olvidado una vez en el estante.
Mis labios con el beso de tu ropa
esconden su avidez tras ese velo,
mis manos acarician lo que tuve
buscando la expresión de lo inefable.

