GOLDEN GATE PARK
Cuando se recogen las sombras se levantan
los árboles ante mi y suena el filo del
anochecer arrollándolo todo,
sombras y mas sombras, violentas pausas.
Suavecito muerte sin que la agonía se haga
locura, en la quietud me perturban palabras,
tres días hablando de mujeres y en la noche
de la montana todos los fantasmas se abalanza
para acorralarme,
pisadas, murmullos, flautas y ese rechinar
lejano que completa con destartalados metales
mis tormentos,
suavecito muerte sin que la fauna me asfixie,
sin que los turnos me plasmen en sus engranajes
malditos,
veo a través del cristal la confidencia y el
ultimo anuncio en mis ojos rotos.
San francisco (California)
Domingo 13 de Marzo del 2005
La Cama
Ella con su dedo
puede arrastrarme de mi
resto-burbuja a la fascinacion
de las promesas.
La fragancia del jardin rodeo
todo cuanto circulaba,
tonterias tan agradables
camufladas a discrecion.
Y es que me pone a
existir tan cerca de su vientre,
con hechizos tan viles que
ya conozco pero que no
desapruebo, la otra servidumbre
consciente de su propio valor,
Oracion que equivocada
o no,
nos aparta de la destruccion.
Pudieramos matarnos y
una silueta en el candelero de la
mesa establece la otra bienvenida,
desnudandonos en el amparo
de un sorbo,
a la sombra de nuestros ombligos
que amalgaman entre angeles y
demonios esa sed desesperada.
Que me crucifique en sus calles,
no tengo mas ganas de salir
a vagar,
nacemos de agridulces besos
que derraman que nos
cubren con una vision
carnavalesca,
Ciudad del oxido donde se agitan
las golondrinas comiendo entre la
niebla.
Ella y yo somos nuestra religion,
el cansancio de los que meditan,
sobre una cama que siempre
esta y no se molesta
en preguntar que sera de nosotros.
22 de Junio del 2004, New York

