Mi poemario más antiguo publicado, de 1974/5, una fecha muy especial para Chile y la poesía.
Texto
Jinetes Nocturnos (1974/75)
1. Aguas
Como esas aguas que corren bajo el cielo y las tragedias,
ciegas, locas, dispersas, en su unidad desbandadas,
atropellando sus huellas, gritando en su estéril idioma,
ay, sin tutela de besos, rechazados sus lamentos,
cada vez más alejadas, y siempre, siempre más lejos,
solitarias en su multitud indestructible,
como su infinita orfandad que sólo escribe el invierno,
su propia vida allí expresada, su ritual aislamiento,
deshojadas por una mano que no olvida ni perdona.
Yo leo sus estrellas, yo alimento sus palomas,
nada de lo que en el luto ocurre me es ajeno.
Aguas sin fin muriendo, viviendo en toda la muerte,
sólo los pájaros vienen, y los ávidos animales.
Porque ya llegando el hombre ha llegado lo extranjero,
y hay una flor que no entiende, una harina traicionada,
los trigos sagrados del cielo desobedecidos,
