No hay una división o límite preciso entre vida, muerte y poesía,en la poesía de Oscar Portela, por lo tanto el ser se yergue en su soledad, se reconoce en el viento y la flor, en el pasado y en el futuro perfecto, que solo existe en el poema, porque se ha nacido desnudo y vulner
Texto
De Pedro Martínez Corada a Oscar Portela
Aquel personaje del relato que te dediqué hace ya tiempo decía, sentado ante unas lápidas que estaba dibujando, que «la muerte es lo único que interesa de verdad al ser humano».
La muerte, soledad de soledades, soledad perfecta, fin de la ascensión a la cima en la que quizá se pueda comprender dónde nace el tiempo…
En la tahona de los sueños amasamos el pan del misterio con el agua, la levadura y la harina de las palabras, esperando que la masa crezca, generosa, y esparza su aroma al amanecer.
Tal vez haya un sólo nombre que los contenga a todos. Tal vez alguien lo encuentre un día y, como en la fábula budista, las estrellas se apagarán una a una porque todo tendrá ya sentido.
Te agradezco de corazón tu poema y un fuerte abrazo y mi amistad,
PALABRAS AL ABISMO
poema de OSCAR PORTELA
Vomitar palabras al abismo, devolver gemas al vacío : ¿no eres tú mismo lava expulsada de ti por el vacío ? Deja que los muertos entierren a sus vivos como entierras deseos en el profundo túnel del dolor. Suelda grietas la lava por donde entras ahora a la noche del no saber. Sepulta palabras en la noche, devuelve gemas al vacío donde naufragan las intensidades. Dormir como se duerme en la nieve, arder como se arde en las blancas noches sería más sencillo que consagrar palabras al abismo. Finalmente estás cansado. Adentro es el afuera sin márgenes. Antes de todo juicio estamos condenados. Arder aquí no significa nada. Sucumbir tampoco resulta suficiente. En la iluminación, borrarse como se borran las imágenes de un sueño sería plausible y luego arrojarse desde el lenguaje hacia el vacío que funda todo lenguaje, toda gema, toda palabra todo extrañamiento de la muerte en el desierto extremo del amor.
Vomitar palabras al abismo, devolver gemas al vacío : ¿no eres tú mismo lava expulsada de ti por el vacío ? Deja que los muertos entierren a sus vivos como entierras deseos en el profundo túnel del dolor. Suelda grietas la lava por donde entras ahora a la noche del no saber. Sepulta palabras en la noche, devuelve gemas al vacío donde naufragan las intensidades. Dormir como se duerme en la nieve, arder como se arde en las blancas noches sería más sencillo que consagrar palabras al abismo. Finalmente estás cansado. Adentro es el afuera sin márgenes. Antes de todo juicio estamos condenados. Arder aquí no significa nada. Sucumbir tampoco resulta suficiente. En la iluminación, borrarse como se borran las imágenes de un sueño sería plausible y luego arrojarse desde el lenguaje hacia el vacío que funda todo lenguaje, toda gema, toda palabra todo extrañamiento de la muerte en el desierto extremo del amor.
Querido amigo Óscar Portela:
Recibo todos tus mensajes y los leo con dedicación, ya lo sabes. A veces, quizá, se me pueda agotar la palabra ante tu verso.
Es normal, pienso, para un ser que como yo camina disperso en el laberinto de la poesía. Los poetas tenéis el don de concitar el espíritu para dejarlo ahíto después.
Miremos las estrellas de nuevo. Ellas no saben de angustia ni pesares. Sólo anuncian en su distancia que todo se ha cumplido.
En los cielos, como en los mundos, el devenir es un simple parpadeo.
Un parpadeo que da sentido al recuerdo.
Un fuerte, fuerte, abrazo, de Pedro Martínez Corada Revista Almiar ( Madrid – España)

