OTROS CAMINOS es el reto a la amargura, el reto a los senderos grises que nos impone la vida. Es, para su autora, la forma de demostrar que sigue viva a pesar de lo que ha sufrido desde que se metió en un quirófano. Hay muchas formas de rebelarse contra los infortunios y una de e
Sobre el libro
OTROS CAMINOS
es el reto a la amargura, el reto a los senderos grises que nos impone la vida. Es, para su autora, la forma de demostrar que sigue viva a pesar de lo que ha sufrido desde que se metió en un quirófano.
Hay muchas formas de rebelarse contra los infortunios y una de ellas es la escritura.
"OTROS CAMINOS" está a la venta en toda España en la sección de librería de "El Corte Inglés", en las librerías "Compás" y "80 Mundos" de Alicante y en todas las de Campello.
Se puede conseguir también en la página web de EDITORIAL ECU
PRÓLOGO
de Enrique Cerdán Tato
Harmonie Botella se ha asomado de nuevo a una superficie blanca, profunda e inquietante, de papel, no con el propósito de contemplarse en ella, sino de sumergirse en ella, de buscarse y encontrarse y encontrarnos en ella.
Lo primero hubiera sido un ejercicio de narcisismo; lo segundo es un reto y un descubrimiento. Un reto porque el juego de la creación consiste en ganarle por la mano a la realidad cotidiana, la emoción de construir otra realidad sin escriturar, pero mucho más arriesgada, amplia y fascinante. Y un descubrimiento: el de tu propia presencia, el de tu propia omnipresencia, el de tu propia aparente ausencia, según qué casos, qué cosas, qué asuntos pongas en pie.
El autor o la autora, aquí, en este espacio de revelaciones y confidencias, siempre se percibe, se husmea en su obra, y quiéralo o no, en el conjunto de su obra está su memoria, su experiencia, o la experiencia y la memoria ajenas y ganadas y merecidas como un rico botín de su agudeza y de su sensibilidad. Luego, se le da vueltas y más vueltas a ese material, se centrifugan los desperdicios, con la manivela de la fabulación, y se pinta todo con el color y el dolor y la enormidad y la belleza de las palabras.
Las palabras son la representación y la estética de la materia prima que el escritor o la escritora, aquí, en este espacio de intimidades y hallazgos, exhibe por las secretas y bien alfombradas pasarelas de su cerebro. El poeta o la poeta, aquí, en este espacio de complicidades y sensaciones, ha amueblado la superficie de papel con trazos delicados y sorprendentes, en ocasiones.
En Otros caminos, Harmonie Botella pone en nuestras manos un sugerente muestrario de prosas poéticas, de relatos, de versos, de impresiones, a veces sutiles, irónicos y hasta sarcásticos, a veces, a veces, ingenuos, que se leen con el mismo apasionamiento y la misma sorpresa que se han puesto al escribirlos. Desde un principio de subjetividad, Harmonie Botella nos traslada todo un mundo interior e interiorizado, que luego expresa casi torrencialmente.
Hay, en estas páginas, ingenuismo, ternura, personajes de cuentos infantiles, erotismo, tremendos síndromes, temores y placeres. Hay, en estas páginas, en cada una de estas páginas, el empeño magnífico de entregarnos, sin concesiones, una vida que, de pronto, por esa alquimia de la ficción, se hace literatura y promesa.
Enrique CERDÁN TATO
Hemos seleccionado para Ustedes este pasaje:
" Las olas del mar se desvanecían en la orilla, lamían los cuerpos desnudos y ardientes. El furor del calor era un compromiso constante entre la caricia, el juego y el descanso.
El recuerdo de este verano quedó marcado en mi mente para siempre. Durante este cálido mes de agosto, siendo yo aún muy joven, conocí casi al mismo tiempo a los dos hombres que marcarían mi vida; a los dos primeros hombres que me harían sufrir.
Acababa de cumplir quince años y creía que la Vida era amor, rosas, sonrisas. Me figuraba que todo lo que se relacionaba con mi existencia era dulzura y belleza.
Una tarde, cuando el sol iba fundiéndose con el mar y la luminosidad del cielo se apagaba progresivamente, apareció Rubén. Tenía una melena castaña que corría sobre sus hombros morenos y fuertes. Sus ojos profundos como los fondos mágicos del mar, me desnudaban y me estremecían. Sus manos anchas y seguras quemaban en cuanto rozaban mis piernas o mis brazos. La sonrisa de sus labios devoraba mi cuerpo frágil de adolescente.
Deduje en cuanto le vi que era el amor, el amor que esperaba desde mi niñez. Durante varios días fui acercándome más y más a este adonis por quien mis amigas suspiraban de deseo pero no se atrevían a conquistar.
Yo conquisté sus ojos, sus manos, sus labios. Él conquistó mi corazón. Yo deseaba descansar mi cabeza rubia sobre sus brazos. El deseaba descansar su cuerpo sobre el mío.
