Ambigüedad involuntaria y lengua extranjera

Articulo

"Ambigüedad involuntaria y lengua extranjera". Quaderns de Filologia. Estudis Linguistics vol. V. Universitat de València. Facultat de Filologia. 2000.pp.333-354. ISBS: 84-370-4379-4. ISBS: 1135-4178.

A.EMMA SOPEÑA BALORDI UNIVERSITAT DE VALENCIA

A David

0. Introducción.-

Nos proponemos estudiar el fenómeno de la ambigüedad a partir de la consideración de los conceptos de polifonía y pluralidad interpretativa, con el fin de aplicarlos al análisis de una serie de ejemplos extraídos de un corpus francés (Jean-Charles 1962). El trabajo será en un primer momento intralingüístico y posteriormente procederemos a estudiar si el mismo fenómeno es apreciable en español realizando una traducción lo más cercana posible a los componentes lingüísticos del texto original.

Es decir que el primer trabajo pretende mantener la ambigüedad en la traducción, en tanto que el segundo intenta eliminarla en ambas lenguas.

El estudiante de lengua extranjera tropieza con enormes dificultades de índole no sólo lingüística sino pragmática. Una de ellas es la producción de enunciados que encierran algún tipo de ambigüedad de la que él no es consciente en la situación de comunicación. Sólo en un análisis a posteriori sería capaz de comprender el proceso de formación de esa ambigüedad involuntaria. En ese análisis se realiza el trabajo de desambigüización y paráfrasis.

El estudio de enunciados ambiguos – el porqué de la ambigüedad, intento de conservación de ésta en la otra lengua, y de desambigüización por medio de paráfrasis – supone un esfuerzo en primer lugar semasiológico y en segundo lugar onomasiológico.

Por otro lado, el estudio de la traducción implica igualmente el enfrentamiento con el problema de la ambigüedad. La realización de una traducción puede requerir la conservación de un efecto ambiguo, o por el contrario, la eliminación de éste.

Por lo tanto, el análisis de la carga de ambigüedad de un enunciado, la posibilidad de permanencia de ésta en la traducción, así como las alteraciones lexicales y morfosintácticas necesarias para su eliminación en ambas lenguas supone una reflexión gramatical, semántica y pragmática.

1. Polifonía y ambigüedad.-

A una concepción monolítica del locutor se opone une concepción polifónica que introduce la distinción entre locutor y enunciador/es. Uno de los aspectos más relevantes de los trabajos de Ducrot sobre la enunciación – cf. el concepto de "dialogismo" de Bakhtine – fue su insistencia en el aspecto polifónico del discurso como multiplicidad de puntos de vista expresados en un único enunciado (Anscombre y Ducrot 1983, Ducrot 1980 y 1984).

El concepto de polifonía implica la idea de una pluricidad de voces en un mismo enunciado.

Veamos algunos ejemplos:

– Enunciados irónicos en una de sus formas más corrientes como la antífrasis: "¡qué día tan bueno!" (en medio de una fuerte borrasca), en relación con los topoi – día bueno = soleado / día malo = lluvioso. Sin embargo, el enunciado irónico no es interpretado por Ducrot (1984, cap.8) según la idea clásica según la cual expresa implícitamente lo contrario de lo que afirma, puesto que, siguiendo a Sperber y Wilson (1978 y 1989), en todo enunciado irónico existe un efecto de mención o de alusión polifónica.

El locutor remite por medio de su enunciado a una enunciación o a un punto de vista considerado como absurdo en las circunstancias de la situación de comunicación con las que el locutor se resiste a identificarse.

– Enunciados con ciertos conectores: "como tú ya lo sabes todo … dime quién va a ganar el partido para completar la quiniela". En este enunciado se hace patente igualmente un efecto de polifonía gracias sobre todo al conector que pone en evidencia que el locutor no se identifica con el enunciado. Por lo cual, la petición se muestra absurda y desacredita al interlocutor que parece ser que pretende saberlo todo.

– Enunciados negativos: "no hace buen tiempo" = choque entre dos puntos de vista, aserción "hace buen tiempo" y rechazo de esta aserción, fruto de dos enunciadores diferentes puestos en evidencia por el locutor el cual se identifica únicamente con el segundo.

– Enunciados con actos indirectos: "¿No te parece que hace frío aquí?", en los que se distingue al locutor que pronuncia el enunciado y dos enunciadores, uno que hace una pregunta y otro que hace una petición (por ej. "Cierra la ventana")

2. Ambigüedad virtual y ambigüedad efectiva.-

Una unidad lexical o estructura sintáctica que posee varias significaciones es virtualmente ambigua si se la considera aisladamente, es decir descontextualizada. Sin embargo cuando es utilizada por un locutor en una situación de comunicación precisa puede ser desambigüizada por el contexto o bien ser efectivamente ambigua.

El enunciado – realización efectiva de una frase por un locutor en una situación de comunicación precisa – puede presentar una ambigüedad de interpretación referencial o situacional puesto que a cada situación le corresponde una "re-interpretación" diferente.

C.Germain (1986: 181-82) dice a propósito de la virtualidad y de la efectividad de la ambigüedad que las ambigüedades de la lengua no son más que ambigüedades potenciales o virtuales puesto que si todas las ambigüedades se actualizaran en cada acto comunicativo tendríamos la impresión de encontrarnos siempre ante juegos de palabras. Pero la existencia de la ambigüedad del signo lingüístico es inevitable puesto que está ligada a la combinatoria de las unidades y, por consiguiente, al enunciado lingüístico.

Las ambigüedades efectivas que bloquean la comunicación son menos numerosas que las virtuales pues el contexto filtra, selecciona, no dejando pasar más que la información pertinente. Todas las significaciones potenciales en lengua no se actualizan en discurso gracias a las pistas interpretativas que proporcionan el contexto lingüístico y situacional.

3. Ambiguëdad y pluralidad interpretativa.-

Una expresión ambigua posee varias significaciones distintas por lo que puede ser entendida de maneras diferentes por el receptor. La característica esencial de la ambigüedad es que las diferentes significaciones asociadas a las formas lingüísticas ambiguas son mutuamente excluyentes habiendo por consiguiente alternativa entre varias significaciones; el enunciado es simultáneamente verdadero y falso: verdadero en un sentido y falso en el otro.

Las condiciones de verdad, que varían según las circunstancias de enunciación (lugar, momento, interlocutores) son incompatibles lingüística y lógicamente, es decir que las lecturas posibles son incompatibles. La ambigüedad potencial se hará efectiva si el interlocutor no puede / sabe elegir, "le choix est donc à la fois nécessaire et impossible pour lui, et la communication se trouve momentanément bloquée." (Fuchs 1994: 87)