HOMENAJE A CÉSAR MANUEL RUBIO ARACÍL (1935-2025)
Un hombre que dejó huella en lo sindical, lo cultural y lo humano
Esta mañana ha fallecido, en Alicante, mi buen amigo César Manuel Rubio Aracil al que quisiera rendir este sencillo homenaje recordando algunas facetas de su vida y de su personalidad.
Lo primero que me gustaría destacar es su inmensa humanidad y su solidaridad con los más desfavorecidos a través de la lucha sindical y del asociacionismo. A ese respecto, quisiera recordar que fue:
Uno de los fundadores del sindicato USO en ENDASA (1975) en plena clandestinidad franquista.
Firmante del manifiesto obrero de 1976 que exigía libertades democráticas y derechos laborales.
Referente en CCOO-Metal Alicante durante los 80-90.
Uno de sus compañeros diría, más tarde: “César era de esos que llegaba a una asamblea con las manos manchadas de grisú —como los obreros a los que representaba— y salía con acuerdos firmados. No le temblaba el pulso ante los patrones, pero siempre tendía puentes” (compañero de USO).
También ha sido un poeta romántico y un escritor idealista y comprometido.
Es autor de novelas, ensayos y poesía (publicados en Amazon), en los que se entrelazaban su visión romántica e idílica del ser humano con sus inquietudes sociales y políticas.
Un alicantino de pro que fue:
Fundador de la Asociación Cultural Amigos del Puerto de Alicante (A.C.A.P.A.)
Impulsor del Círculo de Bellas Artes
Miembro del Ateneo Científico y Literario
Miembro de la Asociación de Escritores Castellano-Manchegos y de la Mediterranía
Secretario de la “Asociación Pequeños Príncipes”, dedicada a ayudar a niños necesitados en Honduras.
Y, sobre todo, fue, durante más de 25 años, un amigo entrañable.
Descansa en paz, amigo César. Tu lucha sigue viva en cada derecho conquistado y en cada niño ayudado
